
LAS VOCES DEL DESPEÑADERO
***El arte y la valentía de los clavadistas Este documental, sin duda bien podría ser un homenaje a don Felipe González Mota, quién llegó al Puerto de Acapulco, apenas un adolescente, por cierto huérfano, y listo para comerse al mundo, encontrando en la Quebrada de Acapulco, su modus vivendi, con esa adrenalina al sentir la caída. que repitió cada día, la cual se convirtió en su profesión, hoy sus casi 90 años, vive en Toluca, tierra que lo vio